Museo del Louvre: La Venus de Milo. Leyenda de una diosa.

Museo del Louvre: La Venus de Milo. Leyenda de una diosa.

2 de Agosto del 2017

Obra de arte que estremece incluso sin comprender y al cerrar los ojos se apropia de cada centímetro del alma…Dicen que para interpretarla hay que poseer saber profundo y conocimiento estudiado, pero que para sentirla, basta con tan solo una mirada.

                                                                                                      Fragmentos de Vida

Un lugar testigo de que el ser humano «entiende» por intuición y se emociona ante sentimientos expresados. Es el museo del Louvre en París. No es necesario ser erudito para que al pasear entre sus inmensurables colecciones embargue la turbación que al hombre siempre ha dominado: admiración de lo bello y conmoción ante la capacidad de crear de lo inanimado.

…A pesar del murmullo de visitantes, un silencio paralelo al inmenso espacio permite escuchar pinceladas de pintor, sonido de dintel y roce de la madera en el pulimentado…Es la melodía de aquellos que crearon lienzos, esculturas y objetos hoy admirados. El mensaje del arte aquí se percibe claro…

La belleza no es perfecta: La Venus de Milo

De las más de treinta y cinco mil obras que expone el museo, cada una es por sí misma un pedazo de historia que cuenta y narra. De ellas, una en especial transmite que el arte se reconoce sin licenciatura y que por sí solo habla.  En su imperfección captura el alma. Es la historia de una diosa, Afrodita, Venus en Roma llamada.

La belleza no es perfecta…

Cuenta la historia que en el año 1820, en la isla de Milo, un campesino arando la tierra encontró una estatua. Yórgos Kondrotás, lugareño de la pequeña ínsula, desenterró una de las esculturas más famosas de la antigua Grecia. Su nombre, por donde fue hallada: La Venus de Milo. 

Narra la leyenda que Yórgos, al contemplarla, quedó deslumbrado por la belleza que el mármol blanco aun manchado de tierra y barro irradiaba…La sensualidad acompañada de la tristeza y la calma.

Una vez más, historia y leyenda se mezclan empujadas por el olvido de los años y el silencio de aquello que se acalla…El labrador la trasladó a su establo, en el cual, durante largo tiempo, la adoró ocultándola…El arte no deja inmune y tampoco exige nada.

Se relata que por ella lucharon turcos y franceses y que en la batalla la estatua fue quebrada perdiendo los brazos que hoy le faltan. Otros aseguran que desde que de la tierra por Yórgos fue arrancada, la Venus incompleta se hallaba. Junto a ella, se encontraron restos de un fragmento de brazo que portaba una manzana…Son datos de aquellos que estudian para interpretarla. Algunos aseguran que la escultura estaba partida en dos pedazos y el campesino tan solo pudo extraer de la tierra el torso de la bella dama…En torno a esta obra, realidad y mito enredados andan.

La escultura llegó a Francia y fue entregada al Louvre por el rey Luis XVIII. En su imperfección sedujo a Francia. En una época en la que lo «roto» no era bello se reconoció la perfección de La Venus de Milo, y esta no fue restaurada.

Nació adulta, núbil e infinitamente deseada

La obra creada entre los años 130 a.C-100 a.C está expuesta sin autoría reconocida e, incluso aún hoy, existen dudas acerca del personaje representado. La mayoría de los que la han estudiado se inclinan hacia Afrodita, diosa de la belleza y del amor.

La ausencia de sus brazos es explicada en textos antiguos. Epopeyas de otras épocas describen que fue castigo por haber provocado la Guerra de Troya, pues al aceptar la manzana en el Juicio de Paris, proclamó su belleza por encima de otras que enfadaron, desatando una guerra famosa por la estrategia que los griegos usaron: un caballo de madera lleno de soldados. Pero en la mitología nada está probado…La Venus de Milo es un misterio que seduce y que el mar tiene guardado.

Emergió del mar, surgió de la espuma…Nació adulta, núbil e infinitamente deseable en su inmensa belleza en una época en que la palabra «amor» no se entendía en sentido romántico. Mirarla era sentirse por el deseo abrumado.

Surgió del mar…

La feminidad que desprende y el hallarse medio desnuda hacen pensar sin dudar que sea ella. En un principio, cuando poseía brazos, el derecho descansaba sobre su cuerpo en un intento de que la túnica no descubriera cuerpo y piel tan suspirados…Y el izquierdo, alzado, ofrecía la manzana que en el Juicio de Paris por ser la más hermosa se le había otorgado.

Su dimensión, dos metros once de altura, no es en exceso desproporcionada respecto al ser humano, pero su majestuosidad es como el peso de su mármol–novecientos kilos–, ambos por encima del hombre que al contemplarla ora a la diosa sin poder evitarlo.

Esa oración no es más que la emoción del poder del hombre de dotar de vida a la piedra, el lienzo, madera o material no nombrado…Y es ese secreto de que lo inmaterial tiene sentir humano lo que hace que, aun sin entenderlo, necesitemos adorarlo.

Frente a la diosa esculpida en mármol

Al mirarla se percibe que tan solo rodeándola se podrá tomar consciencia de la fuerza y dimensiones del mármol. Sus formas sinuosas y movimiento serpenteado obligan a detenerse sin pensarlo. La atracción es irresistible por la sensibilidad que transmite aun antes de acercarnos.

En una sala de más de doscientos metros cuadrados, ella, Venus o Afrodita. Próxima a una ventana la luz ha encontrado, y, sobre su pecho, tenues rayos resaltan las sombras que el escultor hace milenios ha cincelado.

Parece real, como si de un momento a otro fuera a bajar de su pedestal y a sujetarse el manto, pues aunque carece de brazos, los ojos inspirados por el arte la imaginan completa sin poder explicarlo. Frente a ella, olvídate de la lógica y sumérgete en la incongruencia del sentir humano.

Durante la Segunda Guerra Mundial la Venus fue escondida y en su lugar dejaron una réplica
Indescriptible su naturalidad...
En sus pasillos...

6 thoughts on “Museo del Louvre: La Venus de Milo. Leyenda de una diosa.

  • 3 Agosto, 2017 at 00:28
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    Muy bonito Maica , creo tu realzas mas su belleza en tu escrito ….una mirada tan serena , lo bello es la inperfeccion , verla cautiva y atrae…un abrazo y un beso te quiero felices sueños..

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    • Maica Rivera
      3 Agosto, 2017 at 08:40
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      Antonio, contemplarla es enamorarse perdidamente de ella…A pesar de la multitud que la rodea, en el museo se consigue apreciar su serenidad y a la vez su indolencia…En ese momento todo desaparece para compartir espacio con diosa, mujer o estatua…que llegados a ese punto no se sabe ni como llamarla: Venus de Milo…tan solo permite admirarla. Un gran abrazo amigo mío.
      Maica Rivera

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  • 5 Agosto, 2017 at 13:42
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    Muy sensible Maica

    Reply
    • Maica Rivera
      6 Agosto, 2017 at 08:38
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      Has dado en la tecla…sensibilidad es lo único que se necesita para disfrutar del arte. Un abrazo.
      Maica Rivera

      Reply
  • 9 Agosto, 2017 at 15:17
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    Dear Maica
    I do not know exactly why, but I love to use the word energy again and again. I want to use it for the Venus of Milo once more … She never has competed with others, through her special aura, and her unobtrusive nakedness of her upper body. In all this time she had allowed to fill her up, with the best energy, which the visiters gave to voluntarily.
    In order to be Aphrodite, the art of inspiration is its task, and her work was perfect! I think she has got a piece of soul from all those who have looked at her!
    A great hug Vera

    Reply
    • Maica Rivera
      9 Agosto, 2017 at 18:21
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      My dear Vera, the energy of the goddess is what all women carry inside. A big hug.
      Maica Rivera

      Reply

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